El asesoramiento familiar ayuda a mejorar los vínculos entre miembros de la familia, trata de fortalecer las capacidades de todos los integrantes, mejorando en consecuencia todo el sistema familiar, las interacciones y vínculos que se producen, potenciar los procesos evolutivos familiares,… en definitiva, promover el bienestar general y prevenir la aparición de trastornos o desórdenes.
Se concibe tanto como un servicio complementario a las intervenciones individualizadas, como una intervención en si misma, para tratar de estimular el progreso personal y psicosocial de sus miembros y de todo el contexto emocional que les envuelve.